| "El espirítu emprendedor es el que te hará sobresalir, no te rindas ante las adversidades" |
Las incubadoras de empresas son entidades diseñadas para acelerar el crecimiento y el éxito de las compañías emprendedoras a través una variedad de recursos y servicios de apoyo para los negocios. El objetivo principal de una incubadora consiste en crear las condiciones para que la pyme sea financieramente viable y autónoma.
Muchas veces suele confundirse el concepto de incubadoras con empresas de "capital de riesgo", pero la verdad es que justamente en la mayoría de los casos, una de las funciones de las primeras es buscar el dinero en las segundas.
También denominadas como "capitales ángeles", son entidades financieras cuyo objetivo principal consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de proyectos de emprendedores.
En muchos casos, las incubadoras de empresas son proyectos de iniciativa pública con el objetivo de fomentar la creación de nuevas empresas en una zona geográfica concreta. Las incubadoras suelen dar apoyo a los nuevos empresarios tanto en aspectos de gestión empresarial (plan de negocio, marketing, finanzas, etc.) como en el acceso a instalaciones y recursos a muy bajo precio e incluso de forma gratuita (local, teléfono, etc.). Con este apoyo se pretende disminuir el riesgo inherente a la creación de un nuevo negocio.
En las incubadoras de iniciativa privada, además del apoyo en servicios, consultoría o instalaciones, suele haber apoyo financiero directo en forma de aportaciones de capital.
Las incubadoras tienen que ser proyectos de emprendimiento innovador, que no se limiten a copiar recetas para implantar negocios que posiblemente no funcionen y sólo constituyan un riesgo financiero.
El período de incubación varía según el proyecto, pero usualmente va de 12 a 18 meses. En el caso de que esta etapa resulte exitosa, se pasa a la etapa de crecimiento en la que se requiere financiación adicional.